Entradas

EL VERBO QUE HABITA LA HERIDA / Por Ana C. Blum

Imagen
  POR: ANA CECILIA BLUM/ ECUADOR/ Y LA MUERTE SE MUERE/ ODALYS INTERIAN/ CUBA L a voz poética nos convoca con un canto de “aleluyas que ensanchan la vena del sol”. Las palabras, lentamente, se vuelven instrumento de la herida: intentan ordenar los fragmentos de la muerte, exhibiéndolos ante la luz, como quien convierte lo oscuro en reliquia de misericordia. Desde el inicio, una de las imágenes más potentes —“Dios mide el tiempo con su sombra”— abre las puertas de un espacio sagrado, donde el devenir no es lineal, sino sacramental. El tiempo no se escapa: se encarna. Se habita. Escribir es principio reconciliador y, al unísono, martillo que golpea los verbos del dolor hacia el cuerpo, hacia más adentro. La poeta se vuelve vidente, y el poema, altar de oráculos colectivos. En su médula vibra la filosofía del infinito. El texto pregunta: “¿Qué es sentir? ¿Qué es hilar un rastro en la tormenta?” No hay respuestas absolutas, solo la lucidez que transforma al yo en algo inalcanzable, per...

La normalización de la catástrofe y la convivencia con el misterio. Por Odalys Interián

Imagen
  La normalización de la catástrofe y la convivencia con el misterio. En el patíbulo también se desayuna como en casa .   Desde el título, Abel instala una paradoja que atraviesa todo el libro y constituye una de sus intuiciones más perturbadoras: el patíbulo no es únicamente el lugar de ejecución; es también el escenario cotidiano donde transcurre la vida. La frase posee algo de humor negro, algo de revelación y de diagnóstico. Nos recuerda que el ser humano tiene una capacidad extraordinaria para habituarse incluso a aquello que debería resultarle insoportable. Su poesía no nos enfrenta al horror, nos enfrenta a nuestra capacidad de sentirnos cómodos dentro de él. A la facilidad con que la muerte termina formando parte del mobiliario. En estas páginas el desastre no llega como una irrupción extraordinaria; ya está instalado. El poeta camina entre ruinas, hospitales psiquiátricos, ahogados, suicidas, ciudades heridas y relojes que avanzan hacia ninguna parte. ¿Para qué ib...

ESE AGUJERO NEGRO QUE NOS ABSORBE / por José Hugo Fernández

Imagen
                                     ESE AGUJERO NEGRO QUE NOS ABSORBE   Hace unos pocos años, el memorable poema de Dylan Thomas No entres dócilmente en esa buena noche (Do not go gentle into that good night), obró como leitmotiv de una película sobre cierta expedición terrícola que se proponía explorar el interior de un agujero negro. De tal modo, unas siete décadas después de haber sido escrito, el poema en cuestión seguía renovando sus potentes destellos al convertir en tropo de la muerte el más ininteligible y atemorizador misterio del universo. Dramatizada, cantada o declamada desde las culturas más remotas, la muerte ha sido envuelta pródigamente en todo tipo de figuras literarias, tantas como diversas son las formas de percibirla por los humanos. Desde el miedo -que es con amplia ventaja su mayor ascendente-, hasta ...

Un descenso lúcido por los Fantasmas Plásticos / Lidice Megla.

Imagen
  Un descenso lúcido por los Fantasmas Plásticos   He terminado de leer el poemario "Fantasmas plásticos" de Abel Germán Díaz Castro, publicado por Editorial Dos Islas, y siento que he hecho un descenso lúcido por el hueco donde la realidad entrelaza y despliega su propia realidad. Un líquido propicio y muy de Abel baja por el embudo de la realidad, se despliega como oro negro en arenas bituminosas a través de estos poemas, poniendo ante el lector un cuaderno de tránsito por el mundo y la memoria, un mundo en el que el poeta se sitúa en una posición liminar, consciente de la fugacidad de la experiencia y del carácter provisional de toda visita. Desde el epígrafe de Pasolini, el libro nos invita a recorrer los márgenes de la realidad, a observar cómo lo tangible se disfraza de eterno y cómo todo lo que parece sólido se revela inestable. El poemario está articulado en extremos, en movimientos y proporciones inversas que dialogan con la idea de límite, borde y desborde...

El amor en la poesía de Odalys Interián: Dos apocalipsis que se tocan / Abel German

Imagen
  CON SIDERACIONES SOBRE «QUE EL AMOR LES RESPONDA», ODALYS INTERIÁN, EDITORIAL DOS ISLAS, 2023) Siempre leo con atención los exergos que los autores eligen para sus obras, no solo porque suelen ser ideas interesantes, sino porque generalmente dan alguna pista sobre la obra. En el caso de «Que el amor les responda», Dos Islas, agosto de 2023, el libro más reciente de la poeta Odalys Interián, que cuenta con un hermoso y esclarecedor prólogo de José Hugo Fernández; éstas —me refiero a las pistas— son por lo menos dos: una, la procedencia de esa cita: La Santa Biblia; la otra, la idea en sí.. Dice: «… porque el amor es tan fuerte como la muerte, y la devoción total, tan exigente como la tumba. Sus llamas son un fuego ardiente, la llama de Jah».  Cantares 8:6.En mi Biblia —y es el porqué menciono la procedencia—, publicada en 1927 para la Sociedad Bíblica Americana de Nueva York por La sociedad Bíblica Británica y Extranjera de Londres, según la antigua versión de Cipriano de Val...

DEMOS UNA OPORTUNIDAD A LA NOCHE / ANDRÉS E. DÍAZ CASTRO

Imagen
  En la poesía de Andrés E. Díaz Castro la noche no es telón de fondo: es materia viva, protagonista y territorio de revelación. En ella se tantea con los ojos cerrados, como quien se adentra en un laberinto, y se descubre que la palabra es el único fuego que aún puede alumbrar. Este libro — Demos una oportunidad a la noche — es un descenso al misterio, un viaje donde la sombra no es simple ausencia de luz, sino espacio donde lo humano se confronta con lo inasible. Los poemas aquí reunidos surgen del asombro y de la herida, del desconcierto y de la memoria, pero también de la obstinación por seguir nombrando lo innombrable. Cada texto abre una fisura en lo cotidiano: lo real se funde con lo simbólico, lo íntimo se expande hacia lo universal, y el yo poético se reconoce frágil, apenas sostenido por imágenes que son ráfagas. Así se levantan escenarios donde laten relojes que devoran, pájaros funerales, lluvias que ahogan o redimen. Nada se ofrece como adorno: cada símbolo es una hu...